¿Por qué usar un dron agrícola en el viñedo?
España cuenta con cerca de un millón de hectáreas de viñedo, la mayor superficie del mundo, repartidas entre Castilla-La Mancha, La Rioja, Castilla y León, Cataluña y la Comunidad Valenciana. El viñedo exige numerosos pases de tratamiento a lo largo del ciclo, especialmente en primavera y verano, justo cuando las lluvias dejan el suelo encharcado y dificultan la entrada del tractor en el momento idóneo. El tránsito repetido de maquinaria entre líneas compacta el suelo, daña el sistema radicular y degrada la estructura del terreno.
El dron agrícola aplica los tratamientos sin tocar el suelo, manteniendo intacta la calle entre cepas y permitiendo intervenir aunque el terreno esté blando tras la lluvia. Esto es decisivo en el control de enfermedades fúngicas, donde la oportunidad del tratamiento marca la diferencia entre contener o perder la cosecha.
Ventajas del DA-40 en viñedo
- Sin compactar el suelo: al volar sobre la viña, se elimina el pisoteo de la calle y se preserva la estructura del terreno y la cubierta vegetal.
- Acceso en suelo húmedo: permite tratar tras las lluvias, cuando el tractor no puede entrar pero el riesgo de mildiu es máximo.
- Cobertura homogénea: la pulverización descendente alcanza el envés de la hoja y la zona de racimos.
- Precisión RTK ±10 cm: sigue exactamente la orientación de las líneas de plantación.
- Trabajo en vaso y en espaldera: se adapta a distintas conducciones y a viñedo en pendiente o en terrazas.
Tratamientos habituales con dron en viñedo
El mildiu (Plasmopara viticola) y el oídio (Erysiphe necator) son las dos enfermedades clave de la vid en España. El DA-40 ejecuta los tratamientos preventivos de cobre y azufre, así como fungicidas sistémicos, con la frecuencia que exige el ciclo. La capacidad de volar inmediatamente después de una lluvia permite renovar la protección antes de que el mildiu complete su infección, algo imposible con el tractor en suelos encharcados.
La pulverización descendente y el flujo de aire de los rotores mejoran la penetración del caldo hasta el envés de las hojas y la zona de los racimos, donde se asientan ambos hongos. El dron también cubre tratamientos contra la polilla del racimo y aplicaciones foliares, siempre respetando la calle y sin generar la compactación que arrastra el viñedo tratado con maquinaria pesada.
Rendimiento y ahorro
Con hasta 21 ha/h, 11 m de ancho de pulverización y dosis variable según mapa de prescripción, el DA-40 cubre el viñedo en una fracción del tiempo del atomizado tradicional, consumiendo menos agua y menos producto. Lo más relevante en este cultivo es lo que no se ve: cero compactación del suelo entre líneas y la posibilidad de tratar en la ventana exacta, factores que protegen tanto la cepa como la rentabilidad de la explotación.
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